lunes, 15 de abril de 2013

Critica del sistema educativo


Vivimos en una sociedad en la que desde pequeños, la única meta es formarse. A diferencia de otros países, nuestra escolarización es casi inmediata desde que nacemos, y pasamos media vida formándonos para conseguir títulos que poner en nuestro currículo. Un currículo que necesitamos engordar con numerosas titulaciones para rivalizar en una sociedad muy competitiva en la que por muchos títulos que tengas, el empleo no está del todo asegurado.
Tener titulaciones no es lo mismo que aprender, bien lo saben los políticos implicados a la hora de aplicar las reformas que conciernen a la educación, aunque por supuesto intentan que el resto de la sociedad no se dé cuenta de ello. Aunque cada vez es más difícil no darse cuenta con leyes como la LOMCE. Una ley, cuyo único objetivo es demostrar que estamos a la altura del resto de países europeos en los informes PISA, por lo que intentan reforzar las asignaturas instrumentales (lengua y matemáticas) para enfocar el estudio hacia pruebas externas. ¿Y de qué sirve ser el número uno de este informe si la gran mayoría de la sociedad no ha aprendido nada durante toda su vida?  
Por si esta carrera de obstáculos individual fuera poco, esta ley también pretende fomentar la competitividad entre los centros y las zonas geográficas, de tal manera que de su esfuerzo dependa conseguir mayores ayudas, recursos materiales y becas por parte del gobierno. Ya no es suficiente con el esfuerzo diario y constante del alumnado, AMPA, equipo directivo y profesorado por mantener la motivación, transmitir conocimientos y desarrollar las capacidades de alumnado, ahora lo imprescindible es competir para que el centro, el alumnado y el profesorado sigan existiendo. Es curioso, pero jamás me inculcaron en la escuela este valor que ahora parece tan importante para algunos, la competitividad.
!El sistema educativo es muy igualitario¡ !Todos somos igual de zopencos¡ Años y años aprendiendo a obedecer, a estar calladitos mientras se da la lección, en definitiva, a ser unos individuos sumisos incapaces de pensar por sí solos, para que en un futuro todos seamos “iguales”. ¿Esto es lo que se entiende por un sistema educativo igualitario? Pues lo habéis conseguido…