Tras
ver el video de Sergi Pérez, vestido
nuevo, queda claro que responder a la pregunta de si la escuela está
preparada para aceptar niños diferentes sigue siendo una incógnita. El hecho de
que la escuela esté formada por individuos, que a su vez forman parte de una
sociedad, dificulta la respuesta a esta pregunta, ya que existe una gran
ambigüedad entre la forma de pensar y los valores que nos han inculcado a unos
y a otros.
Muchos
años atrás, era impensable que un niño fuera vestido de niña al colegio, que se
disfrazara como ellas o viceversa, pero con los años, la sociedad ha ido
evolucionando y cambiando la mentalidad de algunos de los individuos que
vivimos en ella. Es por ello, que poco a poco este tipo de hechos están mejor
vistos y más aceptados en la sociedad actual, pero no cabe duda de que el
cambio no ha sido repentino, ni mucho menos, completado. Para conseguir este
cambio, hará falta que las nuevas generaciones sean educadas en esos nuevos
valores y mentalidades, para que en un futuro, ellos sean los componentes de
una sociedad actualizada, en la que sabrán aceptar y afrontar los cambios que
en ella se dan, con total normalidad y sin ningún tipo de exclusión.
Para
lograr este objetivo, es indispensable empezar por realizar cambios desde los
cimientos y es por eso, que profesionales como los que aparecen en el video,
dispongan de herramientas para frenar los hechos discriminatorios que tienen sus
alumnos respecto a sus iguales, como sus propias reacciones frente a sus
alumnos. De esta manera, crecerán con los valores de los que hemos estado
hablando y así, dentro de unos años, la sociedad estará compuesta por todos
esos individuos que hoy en día están siendo educados de esta manera.
Si
no somos capaces de ser profesionales, y empezar a respetar las diferencias que
surgen en el aula, ¿cómo van los niños a respetar las diferencias que surgen en
la sociedad que les rodea?
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